¡Viva Vargas Llosa, carajo!

Considerado desde hace décadas un clásico en la literatura universal, que se postuló una vez a la presidencia de Perú, el escritor Mario Vargas Llosa fue galardonado con el premio Nobel de Literatura.

Vargas Llosa es el primer autor de habla hispana premiado en los últimos veinte años, desde que en 1990 el galardón recayera en el mexicano Octavio Paz, un año después que Camilo José Cela.

Después de ser candidato desde 1981, el jurado lo reconoció “por su cartografía de las estructuras de poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su rebelión y su derrota”.

Peter Englund, presidente del jurado de la Academia Sueca, indicó que el autor, quien se encuentra actualmente en Nueva York, donde imparte clases en la Universidad de Princeton, fue notificado 15 minutos antes del anunciO oficial.

“Ha sido una sorpresa total, una sorpresa agradable”, declaró Vargas Llosa la mañana de ayer a la estación WQBA 1140, de Miami, en una entrevista telefónica.

“Es un estímulo formidable, supongo que en estos días mi vida se va a complicar un poco… pero no creo que en lo fundamental cambie nada en lo que se refiere a mi trabajo”, añadió el escritor peruano.

En los últimos seis años la Academia ha premiado a cinco europeos y un turco con el Nobel de Literatura, generando críticas de que era demasiado eurocentrista.

La Academia Sueca también ha sido acusada de favorecer a escritores izquierdistas, aunque el panel de 16 miembros ha dicho que sólo toma decisiones con base en méritos literarios.

Durante años Vargas Llosa había sido mencionado como un posible candidato al Nobel, sin embargo fue hasta este año que dio la sorpresa a pesar de no figurar entre los nombres más fuertes para recibir la distinción en la cual citaba al estadounidense Cormac McCarthy como favorito, seguido por el keniano Ngugi wa Thiong’o y el japonés Haruki Murakami, en el tercer lugar.

Vargas Llosa acompaña a otro icónico latinoamericano en esa lista dorada, Gabriel García Márquez, como los únicos escritores Nobel vivos de habla hispana.

agp

Un Nobel a la derecha

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Una noche de la calurosa primavera de 2005 en el DF, aproveché una cena de una amiga con la familia Vargas Llosa para regalarle a él un ejemplar de mi libro Crónicas de guerra. Afganistán e Irak en el frente de batalla (Ed. Cal y Arena 1993).

La dedicatoria empezaba: “Para mi Premio Nobel particular…” Mario Vargas Llosa, que rociaba la cena con Casillero del Diablo, su vino favorito, dejó de comer un instante y hojeó algunas páginas.

Se detuvo en una historia sobre un niño afgano que después de ver cómo una bomba destrozaba a su padre y a su hermano mayor, se hizo hombre sin pedir permiso, tomó el dinero que su familia había ahorrado para comprar una vaca y llevó a su madre y sus hermanas a la frontera con Pakistán.

La señora Vargas Llosa rompió mi hechizo: “Mario, por favor, nunca paras de leer”. Me fui rápido y él agradeció lo de “tu Nobel particular”. Creí que siempre sería así, y no como ahora, que es el Nobel de todos.

Porque alguien que igual lo merecía, Guillermo Cabrera Infante, había dictado una sentencia que nunca fallaba: “El escritor que se pelee con la izquierda está perdido”. Y él se peleó.

Por eso murió en un hospital público de Londres, sin poder pagar uno privado, como sí se permiten escritores menores, pero que escriben textos políticamente correctos, que son más rentables.

Vargas Llosa, en cambio, es de los pocos que siendo de derecha ganan bien y son reconocidos, pese a que la izquierda nunca le perdonó que en 1967 no donara los 40 mil dólares del Premio Rómulo Gallegos (por La casa verde) a la guerrilla del Che Guevara en Bolivia.

Aun con el ingenio y la fuerza literaria irrepetible de Gabriel García Márquez con Cien años de soledad en 1968, Vargas Llosa fue desde antes el mejor escritor del boom de la literatura latinoamericana, el de mayor ensamble intelectual, el temple más creativo.
Pero su liberalismo de derecha lo alejó del gran premio de las letras: sin mucha razón, incluso antes de
García Márquez (1982), con toda durante el bajón
de su talento en los ‘80 (Historia de Mayta, El hablador…) y sin ninguna desde su brillante renacimiento con La fiesta del Chivo (2000).

Sólo para el Nobel lo había perjudicado pelearse con la izquierda, pues escribe en El País, que es al único a quien permite escribir la verdad de que muchos países subdesarrollados lo son no debido al imperialismo, sino a la corrupción de sus políticos, la dilapidación de sus recursos y el populismo de sus gobiernos.

Y únicamente hasta ayer hizo mella en él la sentencia de Cabrera Infante, aunque era reconocido y nunca moriría en un hospital público.

Porque Mario Vargas Llosa vive ahora en ese universo negado a casi todos los humanos, que algunos nombran gloria y otros paraíso.

Pero que en realidad se llama inmortalidad.

ruben.cortes@razon.com.mx

Twitter: @ruben_cortes

Las frases polémicas de Vargas Llosa

“Sólo un idiota puede ser totalmente feliz.”

México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México”

“Las amenazas a la democracia en América Latina: terrorismo, debilidad del estado de derecho y neopopulismo.”

“El nacionalismo, lo mismo el centralista que los periféricos, es una catástrofe en todas sus manifestaciones.”

“La política es una forma de la maldad. El mayor error que he cometido en mi vida.”

“Los enfrentamientos religiosos son la más antigua forma de matanza que la historia conoce. Estamos otra vez como al principio.”

“La democracia y la felicidad no producen gran literatura.”

“La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.”

“El genio artístico o literario, no es, en ningún caso, garantía de lucidez política.”

“Un escritor no escoge sus temas, son los temas quienes lo escogen.”

“Se escribe para llenar vacíos, para tomarse desquites contra la realidad, contra las circunstancias.”

jvc

Vargas Llosa temió que fuera una broma

Santiago.-El escritor peruano Mario Vargas Llosa temió que el llamado de la Academia Sueca para comunicarle que había sido galardonado con el Premio Nobel de Literatura fuera una broma y se abstuvo de comunicarlo hasta que medios de prensa lo informaron.

El hijo del novelista, el también escritor y periodista Alvaro Vargas Llosa, dijo este jueves a Radio Cooperativa, de Chile, que pasaron largos nueve minutos antes de que su padre se convenciera que la concesión del Premio Nobel era una realidad.

“Mi padre temió que fuera una broma como la que sufrió (el escritor italiano) Alberto Moravia”, indicó.

Añadió que en la llamada que le hizo para comunicarle que le había sido otorgado el Nobel, su padre recordó que grandes escritores como el argentino Jorge Luis Borges, el francés Marcel Proust y el austriaco Franz Kafka, entre muchos otros, no recibieron el premio.

“La lista de quienes lo recibieron es tan ilustre como la de quienes no lo recibieron”, dijo.

En su diálogo con la emisora chilena, Alvaro Vargas Llosa señaló que el Premio Nobel a su padre es un premio literario, pero “no puedo dejar de interpretarlo como un extraordinario espaldarazo a la causa de la libertad”.

“Para países donde la libertad está en juego, como en Cuba y Venezuela, esto es un espaldarazo importante”, dijo.

Mario Vargas Llosa datos biográficos

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa nació en Arequipa, Perú, un 28 de marzo de 1936, más conocido como Mario Vargas Llosa, es un escritor peruano nacionalizado español y uno de los más importantes novelistas y ensayistas en lengua española de su tiempo y Premio Nobel de Literatura 2010 por su “cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes sobre la resistencia, la sublevación y la derrota individual”.

Vargas Llosa subió a la fama en la década de los 60 con novelas como La ciudad y los perros (1962), La casa verde (1965), y la monumental Conversación en La Catedral (1969).

Aún continúa escribiendo prolíficamente en una serie de géneros literarios, incluyendo crítica literaria y periodismo. Entre sus novelas se cuentan comedias, novelas policiacas, novelas históricas y políticas. Varias de ellas, como Pantaleón y las visitadoras (1973) y La tía Julia y el escribidor (1977), han sido adaptadas y llevadas al cine.

Muchas de las obras de Vargas Llosa están influidas por la percepción que tiene el escritor de la sociedad peruana y por sus propias experiencias como peruano.

Sin embargo, de forma creciente ha expandido su repertorio y tratado temas que son de otras partes del mundo. No obstante, Mario Vargas Llosa ha residido en Europa (España, Inglaterra y Francia) la mayor parte de su tiempo desde 1958, en el inicio de su carrera literaria, recibiendo la nacionalidad española en julio de 1993, de modo que en su obra se percibe también una fuerte influencia europea.

Al igual que otros autores latinoamericanos, Vargas Llosa ha sido políticamente activo a lo largo de su carrera. Fue candidato a la presidencia del Perú en 1990 por el partido de centro-derecha Frente Democrático (FREDEMO).

Escriben sobre el Nobel

Caminante

Tuvieron que pasar veinte años y varios premios de dudosa excelencia para que la Academia Sueca se reivindicara. Ayer, como hace dos décadas con Octavio Paz, ganó un grande. Y ganó uno de los nuestros. ¡Viva Vargas Llosa! ¡Viva la libertad!

El primer Nobel de América en 20 años

Considerado desde hace décadas un clásico en la literatura universal, que se postuló una vez a la presidencia de Perú, el escritor Mario Vargas Llosa fue galardonado con el premio Nobel de Literatura.

Vargas Llosa es el primer autor de habla hispana premiado en los últimos veinte años, desde que en 1990 el galardón recayera en el mexicano Octavio Paz, un año después que Camilo José Cela.

Después de ser candidato desde 1981, el jurado lo reconoció “por su cartografía de las estructuras de poder y su reflejo agudo de la resistencia del individuo, de su rebelión y su derrota”.

Peter Englund, presidente del jurado de la Academia Sueca, indicó que el autor, quien se encuentra actualmente en Nueva York, donde imparte clases en la Universidad de Princeton, fue notificado 15 minutos antes del anunciO oficial.

“Ha sido una sorpresa total, una sorpresa agradable”, declaró Vargas Llosa la mañana de ayer a la estación WQBA 1140, de Miami, en una entrevista telefónica.

“Es un estímulo formidable, supongo que en estos días mi vida se va a complicar un poco… pero no creo que en lo fundamental cambie nada en lo que se refiere a mi trabajo”, añadió el escritor peruano.

En los últimos seis años la Academia ha premiado a cinco europeos y un turco con el Nobel de Literatura, generando críticas de que era demasiado eurocentrista.

La Academia Sueca también ha sido acusada de favorecer a escritores izquierdistas, aunque el panel de 16 miembros ha dicho que sólo toma decisiones con base en méritos literarios.

Durante años Vargas Llosa había sido mencionado como un posible candidato al Nobel, sin embargo fue hasta este año que dio la sorpresa a pesar de no figurar entre los nombres más fuertes para recibir la distinción en la cual citaba al estadounidense Cormac McCarthy como favorito, seguido por el keniano Ngugi wa Thiong’o y el japonés Haruki Murakami, en el tercer lugar.

Vargas Llosa acompaña a otro icónico latinoamericano en esa lista dorada, Gabriel García Márquez, como los únicos escritores Nobel vivos de habla hispana.

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carlos.olivares.baro@hotmail.com

“Por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes sobre la resistencia, la revuelta y la derrota individual…” dijo el presidente del jurado de la Academia Sueca, Peter Englund, al dar a conocer ayer jueves, al escritor peruano-español Jorge Mario Pedro Vargas Llosa ( Arequipa, Perú, 28 de marzo, 1936) como ganador del Premio Nobel de Literatura 2010. Crónica de una larga espera: el autor de Los Jefes aparecía todos los años en la lista de candidatos. “El Nobel no me quita el sueño. No escribo mis novelas pensando en premios. Lo hago por una acuciante necesidad, por mi convencida vocación de escritor”, le dijo a un periodista hace 20 años cuando en 1990 el poeta Octavio Paz fue reconocido por Estocolmo.

Los lectores del peruano ya nos habíamos resignados: se decía categóricamente que el Nobel de García Márquez (1982) era un reconocimiento a toda la generación de escritores latinoamericanos de los 70, y que muy difícilmente la Academia Sueca repitiera con un integrante del Boom. Otros referían que la actitud política de centro derecha de dura crítica a los regímenes totalitarios y sus cuestionamientos a las democracias burguesas del autor de Historia de Mayta, no era del agrado de los escandinavos. Uno nunca sabe las tarjetas que tienen bajo las mangas los miembros del jurado que concede el Nobel, estamos acostumbrados por estas fechas, a sorpresas tan desigualadas que las apuestas han perdido interés: sólo esperamos el anuncio para saber si en nuestros libreros tenemos algún ejemplar del galardonado.

Este año las tendencias han dado un viraje, y recompensan a un representante del pensamiento liberal latinoamericano que ha hecho suya la defensa de lo individual por encima de los esquemas de un socialismo ineficaz en lo económico y lo político, amén de ser un consumado crítico de los gobiernos populistas de América Latina. Apasionado expositor de la importancia estética de la tradición racionalista de Occidente, el autor de La casa verde es un informado periodista que ha escrito contundentes artículos sobre la globalización y la democracia.

Premio a la lengua en que soñamos, amamos, maldecimos, proclamamos, mordemos, entonamos e hilvanamos coplas más de 450 millones de seres humanos. Premio a una tradición literaria que tuvo su esplendor en los siglos XVII y XVIII y que el Boom revitalizó con novelas de solvencias universales. Premio a los sueños que brotan en conversas de cristalizado realismo social: cantares en los que el dolor es presencia y la emancipación una esperanza. Premio que “ya era hora” como escribió un periodista vasco: “A Vargas Llosa le han hecho sudar el nobel”, decía el reseñista. “Hoy el idioma español está de fiesta” declaró Pilar Reyes, directora de Alfaguara, desde la Feria del Libro de Frankfurt.

Premio obtenido en buena lid: eran finalistas Cormac McCarthy, Thomas Pynchon, Philip Roth, Joyce Carol Oates, Haruki Murakami, Amos Oz, Adonis, Thomas Tranströmer y Ngugi Wa Thiong. Escritores de lengua inglesa, japonesa, sueca y suajili. La jerga de Cervantes impuso sus consonancias.

Hoy a las seis de la mañana cuando me enteré del premio me fui a una de las páginas de Los cachorros y leí en voz alta ese revoltijo de voces que me impresiona desde hace de más 40 años: “Todavía llevaban pantalón corto ese año, aún no fumábamos, entre todos los deportes preferían el fútbol y estábamos aprendiendo a zambullirnos desde el segundo trampolín del Terrazas y eran traviesos, lampiños, curiosos, muy ágiles, voraces”. Y Zavalita y zambo Ambrosio conversaban entre cervezas tibias y escuche clarito “¿En qué momento se jodió el Perú, Zavalita?”. Y otra vez las barahúnda en La casa Verde y “La Madre Angélica se cubre la boca con un pañuelo, la polvareda crece y se espesa”. Y La ciudad y los perros y “Los rostros se suavizaron en el resplandor vacilante que el globo de luz difundía por el recinto, a través de escasas partículas limpias de vidrio: el peligro había desaparecido para todos, salvo para Porfirio Cava.” Así en medio de esas cantinelas confirmé mi amor por la literatura cuando era un adolescente. Lección de estilo: Flaubert en perenne orgía.

El pasado es presencia. “El punto de partida de mis novelas es la memoria que se convierte en una imagen muy fértil para fantasear algo alrededor de ella”, ha declarado el autor de La Fiesta del chivo.

Los cachorros siguen conversando en la catedral entre sabores rancios de aguardiente y cerveza amarga por la destemplanza del resplandor. Este Premio nos pertenece a todos.

El mundo lo aclama

Tras anunciarse la entrega del premio Nobel de Literatura al escritor peruano Mario Vargas Llosa, diversas personalidades expresaron su entusiasmo. El presidente de Perú, Alan García, aseguró que es un “acto de justicia, se reconoce la inteligencia y la voluntad libertaria y democrática de Vargas Llosa” y agregó: “era algo que de verdad esperábamos desde nuestra juventud”.

A García se unió el mandatario mexicano Felipe Calderón, quien felicitó al escritor peruano por el premio Nobel de Literatura. En su cuenta de Twitter, el Jefe del Ejecutivo expresó: “Muchas felicidades al estimado y admirado Mario Vargas Llosa por haber ganado el Premio Nobel de Literatura. Es un orgullo Latinoamericano”.

Por otra parte el escritor español Arturo Pérez-Reverte declaró: “es el premio merecido a la lengua española, es el Nobel del bicentenario de la América hermana, es el Nobel a las dos orillas del español”. Mientras que el rey Juan Carlos destacó del escritor su condición de “gran amigo de España”, “le quiero mucho y ha sido una fantástica noticia” dijo.

El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, destacó que la concesión del premio Nobel de Literatura para Mario Vargas Llosa supone “el reconocimiento para la lengua española como un referente de excelencia cultural. Es un referente de excelencia del español y es además un intelectual al completo, cercano a la realidad”.

Otro escritor cuyo nombre suena con frecuencia para el Nobel es Carlos Fuentes, quien declaró en una entrevista que la concesión del galardón a su colega peruano es una recompensa a su gran creatividad.

Al preguntarle si creía que la elección del peruano le restaba posibilidades de obtener el premio algún día, Fuentes respondió: “No, esto no tiene nada qué ver conmigo, es un premio a la obra de Vargas Llosa y me alegro mucho”.

Con información de agencias