Los retos de la Suprema Corte para este nuevo periodo

Para el futuro presidente de la Corte, los principales retos serán:

— Mayores exigencias de justicia que demandan los mexicanos

— Certeza jurídica que debe prevalecer en el país

— Combate a la corrupción

— Capacitación y actualización de los jueces y servidores públicos

— Reforzar la credibilidad en los fallos y la actuación de las distintas áreas del ámbito judicial.

— Aplicación del nuevo sistema de justicia penal

— Puesta en marcha de las reformas en materia de amparo y de derechos humanos.

En su propuesta de trabajo, el ministro Luis María Aguilar Morales considera que la Corte no requiere mayores ajustes, pues el profesionalismo, la capacidad jurídica y actitud de colaboración de las y los ministros permiten un trabajo eficiente, respetuoso, armónico e independiente del Alto Tribunal.

Destaca que el nuevo paradigma en la protección y respeto de los derechos humanos, el rediseñado Sistema de Justicia Penal y las profundas reformas estructurales del Estado mexicano frente a las exigencias de una sociedad cada vez más informada y demandante “hacen necesario que el Poder Judicial de la Federación tenga una actitud de constante adaptación y reflexión para responder a las necesidades de justicia a las que aspiran los mexicanos, mediante la continua capacitación e interrelación institucional de todos sus miembros”.

Propone continuar con la política judicial de protección de los derechos humanos reconocidos por la Constitución y tratados internacionales, y garantizar jurídica e instrumentalmente el acceso a la justicia federal, proseguir con los trabajos de consolidación de la reforma en Derechos humanos y Justicia Penal, así como apoyo institucional y respeto a los jueces y magistrados federales en sus tareas fundamentales.

Para el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea lo primordial es la necesidad de renovar el compromiso institucional con la sociedad y poner todos los recursos al servicio del fortalecimiento del sistema judicial, con el fin de alcanzar una mayor legitimidad y transitar hacia una impartición de justicia moderna y eficaz.

Afirma que la meta es alcanzar un Poder Judicial Federal comprometido con la construcción de un Estado constitucional y democrático de derecho, al cual los ciudadanos puedan acudir con la confianza de que obtendrán justicia.

Zaldívar propone definir el perfil del juez y revisar los mecanismos para su selección y capacitación, mantener a los derechos humanos como centro y eje de la acción institucional, y aplicar de manera eficaz el sistema penal acusatorio en el ámbito federal.

También busca que se transite hacia un modelo de administración integral, que sirva como instrumento estratégico al servicio de la actividad jurisdiccional, así como garantizar la independencia, imparcialidad y honorabilidad de los juzgadores.